En temas tan delicados como compartir cama, o más bien las conversaciones postcoitum, con los hombres, hay que elegir bien las palabras, más que nada para no llegar a equívocos y caras rojas, que estando desnudos muy pocos podemos sentirnos (y no me incluyo) estrellas del porno.
Años de práctica son los que yo llevo para no reírme de muchas burradas y no echarme a llorar por meteduras de pata dignas del mismísimo doblador de Rocco’s Siffredi.
Una cosa es ser sutil y otra dar todo por supuesto, que a todos, bueno “casi” todos nos gusta experimentar pero hay cosas que no son de tocar, y cosas que, por supuesto, no se pueden pedir siendo la primera vez.
ME REITERO COMO SEMANAS ATRÁS,
EL PORNO HA HECHO MUCHO DAÑO A ESTE PAIS
Seguro que más de una vez os han dicho algo que no queríais escuchar, o se os ha escapado a vosotros sin querer, pues todo se magnifica muchísimo cuando estás en la cama con un pequeño padawan que se acaba de inscribir en la real escuela del arte amatorio, vamos: virgen virgen virgen (tres veces virgen).
Y es que para todo hay una primera vez en la vida, y todos sabemos
(mundialmente conocida la disculpa de “era mi primerito día”).
Sin ir más lejos yo también fui una pequeña e inocente virgen, y recuerdo (ahora) con muchas risas como aconteció mi desfloramiento (con mi primer noviete serio, y como regalo de cumpleaños una mañana de pellas en su casa), y jamás olvidaré, o espero no olvidar nunca, la cara de susto del susodicho cuando rompió mi himen (con su talla XL) y se pensaba que la sangre era suya. Todo un poema.
Aunque yo ya estoy un poco cansada de hacer de maestro yoda en estos menesteres, siempre hay que devolver el favor, más que nada por equilibrar el karma.
pero es que no hay nada peor que un acólito con aires de vampiro jefe, así pasa:
Luego lloran.
Una que pone toda su mejor intención y sus mejores artes, encima para que luego otras lo disfruten, y te viene con frases como: (abstenerse aquellos lectores con dolencias en las mandíbulas, por las risas que acarrean)
- no me puedo creer que a tus años te guste el “petting” (creo que esa palabra, sinceramente, ya no la usa nadie, o solamente los que no saben el gustito que da restregarse un poco antes de pasar a “mayores”)
- yo es que soy un poco egoísta para el sexo, primero chúpamela y si lo haces bien te recompenso.
- La mejor de todas: “esto nunca me había pasado solo”
- ES QUE ME PUEDE LA PRESIÓN (cortesía de un ex, durante los seis primeros meses de relación)
Ante tamañas frases salidas del subconsciente más bizarro de los hombrecillos, servidora no puede hacer más que (primero) extrañarse y luego reírse, porque teniendo en cuenta que estamos hablando de noveles…yo no pido que den las gracias por desprecintarlos, que casi siempre es un placer, ¡pero hombre! un poco de seriedad que ahora estamos hablando los mayores. De hecho de los dos individuos a los que me refiero, merecen que comente que los dos superaban las veinte primaveras y no sabían lo que era tocar una teta.
Para colmo de males, te vienen con peticiones fetichistas salidas de las peores pelis porno que ni los camioneros en sus noches más solitarias verían.
En mi lista, hay cuatro efebos virginalmente desflorados, espero que si os los encontráis (a las mujeres me dirijo) estén bien enseñados, pero si les encontráis algún fallo, por favor, POR FAVOR, decídselo, que sino luego…
Lloran.
Sed buenos, alimentad al hambriento, cuidad al enfermo, animad al bajo de moral,
vestid al desnudo, (bueno eso mejor al revés) y sobre todo disfrutar de lo inexplorado, os podéis llevar alguna que otra sorpresa. Además no hay nada mejor que aleccionar al prójimo a nuestro gusto y hacer buen uso de ello, pero más adelante, cuando ya tengan unas pocas más de tablas, que en estas ocasiones si merece la pena una segunda oportunidad.
Como los exámenes de septiembre.
jueves, 18 de noviembre de 2010
jueves, 11 de noviembre de 2010
videollamada
Ya tenía yo alguna sospecha de que, después de hacer un trío, ver a una tía tocándose a través de la mala calidad de una web cam vuelve a los tíos gilipollas.
Una fantasía, para mi gusto, de lo más estúpida, porque donde esté la palpación carnal, con los mordiscos, las caricias y toda la parafernalia de un bis a bis…que se quite el ciberspacio, pero está claro que cuando hay de por medio unos 400 km, poco más se puede hacer.
Es como la fantasía que tenía mi ex, y que un día, tras hacer el amor (porque con los novios se hace el amor, le pese a quien le pese) me espetó: (quiero pensar que sin pensar) que su mayor fantasía :
ATENTOS
“tirarse a una japonesa” y que iba a hacerlo antes de morir.
mi pregunta (aun hoy) es si es que están hechas de otro material diferente al tacto… porque sino… creo que tienen los mismo agujeros que las occidentales.
Continuo pues, y es que todo comenzó de la manera más tonta (lo de la videollamada digo), que si se me cae el tirante del sujetador, que qué calor hace y me quito la camiseta… y sin comerlo ni beberlo encuentro al interlocutor tocándose a dos manos y yo con cara de…
¿me lo estás diciendo en serio? Así sin más…
¿en este juego no hay preliminares que valgan?
En fín, (me dije a mi misma), ya no le voy a decir que no, estando como está. Pero, si ya de por sí los silencios incómodos en la cama son… eso, incómodos, imaginaos tras una pantalla de ordenador, con uno ojo y un oído puestos en la puerta, por si a mi madre se le ocurría venir con alguna pregunta innecesaria de rigor. (os puedo asegurar que ahora siempre llama antes de entrar)
¡Así no hay quien se concentre!
No sé si os acordáis que os comenté que no soy muy amiga de hablar por teléfono, pues de las videollamadas menos, pendiente de no rascarse la nariz, de tener el flequillo perfectamente peinado, de no hablar con mucha gente a la vez porque SE VE Y SE OYE TODO… un rollo, y un lío innecesario.
¿dónde quedaron las llamadas subiditas de todo? Con esa intimidad digna de un móvil con batería suficiente para terminar sin prisas?
No es que fuese la primera vez que hacia estas cosas (vamos que desprevenida del todo, no me pillaba), hace tiempo me prometí que había que probar todo antes de hablar mal de algo, pero no sé si es que, estaba poco receptiva, si es que tenía más sueño de lo normal o que el hecho de ver una cola ( todo sea dicho muy bien proporcionada) en la pantalla de mi pequeño MAC era superior a mi.
Os juro que a los 4 minutos de reloj, el interlocutor, había llegado al final del trayecto y tuvo la osadía de preguntarme si me había quedado satisfecha…de preguntarlo totalmente en serio.
No voy a hacer declaraciones al respecto, creo sinceramente que no hacen falta. Solo me resta pensar que ha mantenido muchas relaciones webcamisticas con el pornotube. Pero a los hombres lectores aquí presentes os diré que es (nunca imposible) muy improbable que una chica tocándose sola y encima viendo semejante panorama sea capaz de concentrarse para tener un orgasmo decente en menos de cuatro minutos, así que no, no señor, yo no he terminado.
Pero fue un buen momento para usar la excusa de, “vaya mierda de conexión a Internet que tengo” pulsar sin querer el botón de colgar, y terminar por mi misma, lo que nunca tenía que haber empezando en cibercompañía.
En su defensa ( y ya sabeis que no soy mucho de defender) decir que el muchacho es mucho mejor en vivo y en directo.
Cuando una está sola en la cama, tiene que buscarse las cosquillas y las soluciones, por una misma.
De estas cosas se aprende, desde luego, más vale sola que cibermalacompañada.
Una fantasía, para mi gusto, de lo más estúpida, porque donde esté la palpación carnal, con los mordiscos, las caricias y toda la parafernalia de un bis a bis…que se quite el ciberspacio, pero está claro que cuando hay de por medio unos 400 km, poco más se puede hacer.
Es como la fantasía que tenía mi ex, y que un día, tras hacer el amor (porque con los novios se hace el amor, le pese a quien le pese) me espetó: (quiero pensar que sin pensar) que su mayor fantasía :
ATENTOS
“tirarse a una japonesa” y que iba a hacerlo antes de morir.
mi pregunta (aun hoy) es si es que están hechas de otro material diferente al tacto… porque sino… creo que tienen los mismo agujeros que las occidentales.
Continuo pues, y es que todo comenzó de la manera más tonta (lo de la videollamada digo), que si se me cae el tirante del sujetador, que qué calor hace y me quito la camiseta… y sin comerlo ni beberlo encuentro al interlocutor tocándose a dos manos y yo con cara de…
¿me lo estás diciendo en serio? Así sin más…
¿en este juego no hay preliminares que valgan?
En fín, (me dije a mi misma), ya no le voy a decir que no, estando como está. Pero, si ya de por sí los silencios incómodos en la cama son… eso, incómodos, imaginaos tras una pantalla de ordenador, con uno ojo y un oído puestos en la puerta, por si a mi madre se le ocurría venir con alguna pregunta innecesaria de rigor. (os puedo asegurar que ahora siempre llama antes de entrar)
¡Así no hay quien se concentre!
No sé si os acordáis que os comenté que no soy muy amiga de hablar por teléfono, pues de las videollamadas menos, pendiente de no rascarse la nariz, de tener el flequillo perfectamente peinado, de no hablar con mucha gente a la vez porque SE VE Y SE OYE TODO… un rollo, y un lío innecesario.
¿dónde quedaron las llamadas subiditas de todo? Con esa intimidad digna de un móvil con batería suficiente para terminar sin prisas?
No es que fuese la primera vez que hacia estas cosas (vamos que desprevenida del todo, no me pillaba), hace tiempo me prometí que había que probar todo antes de hablar mal de algo, pero no sé si es que, estaba poco receptiva, si es que tenía más sueño de lo normal o que el hecho de ver una cola ( todo sea dicho muy bien proporcionada) en la pantalla de mi pequeño MAC era superior a mi.
Os juro que a los 4 minutos de reloj, el interlocutor, había llegado al final del trayecto y tuvo la osadía de preguntarme si me había quedado satisfecha…de preguntarlo totalmente en serio.
No voy a hacer declaraciones al respecto, creo sinceramente que no hacen falta. Solo me resta pensar que ha mantenido muchas relaciones webcamisticas con el pornotube. Pero a los hombres lectores aquí presentes os diré que es (nunca imposible) muy improbable que una chica tocándose sola y encima viendo semejante panorama sea capaz de concentrarse para tener un orgasmo decente en menos de cuatro minutos, así que no, no señor, yo no he terminado.
Pero fue un buen momento para usar la excusa de, “vaya mierda de conexión a Internet que tengo” pulsar sin querer el botón de colgar, y terminar por mi misma, lo que nunca tenía que haber empezando en cibercompañía.
En su defensa ( y ya sabeis que no soy mucho de defender) decir que el muchacho es mucho mejor en vivo y en directo.
Cuando una está sola en la cama, tiene que buscarse las cosquillas y las soluciones, por una misma.
De estas cosas se aprende, desde luego, más vale sola que cibermalacompañada.
lunes, 25 de octubre de 2010
El gamo herido
Cuando una cazadora sale en misión nocturna, se encuentra numerosos especimenes de singulares características. Cada uno se la apaña como puede para ligar, pero hay métodos que deberían o bien premiarse, o bien erradicarse sangrienta y definitivamente.
El método de la “pena”, o como yo lo he bautizado (con licencia de todos vosotros) el gamo herido, consiste en parecer una presa desvalida y fácil, con un buen pie a entablar conversación sobre todo por la pregunta de:
¿qué te ha pasado?
En esta ocasión, localicé un gamo macho de la treintena (o sea, carne dura pero jugosa) que iba cojeando sobre una muleta y que automáticamente fue bautizado por mis amigos como “el cojo”, en medio de la pista de baile de la nueva escombrera de mi ciudad natal (escombrera es igual a que lo mejorcito de cada casa se reúne en un local para beberse lo que queda de la noche hasta que casi sale el sol).
Mira que mi abuela siempre dice que a partir de las 2 se cierra la veda y hay que recogerse, no sabía yo lo que me esperaba.
El problema de las mujeres es que a veces olvidamos nuestra condición dominante de selección, y nos reconcome la curiosidad, como buenas mujeres que somos hijas de nuestras madres. Así que un par de caídas de pestañas y un sorbo un tanto lujurioso de mi botellín (en las escombreras no es recomendable beber alcohol) hicieron que el cervatillo me hiciera gestos con la mano para que me acercase, y después de la pregunta de rigor de:
¿Tienes novio?
¿A caso no te das cuenta que estoy desatando mis más y mejores armas de mujer?
Resultó que el pobre cojito era futbolista aficionado, y metió la pierna donde no le llamaban, y para que no se deprimiese sus amigos le sacaron de fiesta y luego, con premeditación y alevosía, le abandonaron a su suerte, como un lastre en su noche de ligoteo. Estaba pues, solito ante el peligro. Y yo, como buena samaritana, me ofrecí en acompañarle a su casa (y darle el mordisco de gracia, ¡claro! para que no siguiese sufriendo, el pobre).
El caso es, que nos montamos en el coche, porque andar no, pero conducir si que podía… bajé la vista al salpicadero y veo, CON GESTO DE HORROR PETRIFICADO, su nombre (Gamo) y el de su (supongo) ex-novia en letras plastificadas con purpurina de diferentes colores, ( me permito recordaros que sobrepasa la treintena).
Esto, forma parte de las cosas que me hacen perder el interés por un tío,
más rápido de lo normal. Lo segundo es enterarme que su ex es una… conocida.
La noche se fue volviendo más graciosa, si cabe, y cuando después de unos besos me comentó (sin darle importancia ninguna) que no tenía condones, (esto también en parte es culpa mía porque yo tampoco tenía) no hace falta deciros donde terminé la noche.
En mi casa, en mi cama, sola.
Pero como tengo mi corazoncito, me gusta (de vez en cuando) dar una segunda oportunidad ( por el tema del Karma, ya sabéis) y me venía muy bien que me llevara al aeropuerto, volví a quedar con él.
Lo que fue de traca es que esta vez tampoco llevase preservativos. Así que esta leona cazadora, terminó por perder la paciencia y el total interés por este pobre astado, porque entre otras cosas, una tarde que quedamos a tomar unas cañas, tuve que pagar yo las cervezas con la excusa de que no podía andar hasta la barra.
Pero, me repito, conducir sí que podía.
Otro consejo gratuito de eFe: jamás agreguéis a vuestro facebook o similares a una presa, demasiado es darles el número de móvil, (siempre y cuando no hagáis como yo y lo deis mal desde el principio, para no dejar rastro), porque ahora la que se siente una pobre víctima perseguida, soy yo.
Menos mal que la fría indiferencia está surgiendo efecto.
El método de la “pena”, o como yo lo he bautizado (con licencia de todos vosotros) el gamo herido, consiste en parecer una presa desvalida y fácil, con un buen pie a entablar conversación sobre todo por la pregunta de:
¿qué te ha pasado?
En esta ocasión, localicé un gamo macho de la treintena (o sea, carne dura pero jugosa) que iba cojeando sobre una muleta y que automáticamente fue bautizado por mis amigos como “el cojo”, en medio de la pista de baile de la nueva escombrera de mi ciudad natal (escombrera es igual a que lo mejorcito de cada casa se reúne en un local para beberse lo que queda de la noche hasta que casi sale el sol).
Mira que mi abuela siempre dice que a partir de las 2 se cierra la veda y hay que recogerse, no sabía yo lo que me esperaba.
El problema de las mujeres es que a veces olvidamos nuestra condición dominante de selección, y nos reconcome la curiosidad, como buenas mujeres que somos hijas de nuestras madres. Así que un par de caídas de pestañas y un sorbo un tanto lujurioso de mi botellín (en las escombreras no es recomendable beber alcohol) hicieron que el cervatillo me hiciera gestos con la mano para que me acercase, y después de la pregunta de rigor de:
¿Tienes novio?
¿A caso no te das cuenta que estoy desatando mis más y mejores armas de mujer?
Resultó que el pobre cojito era futbolista aficionado, y metió la pierna donde no le llamaban, y para que no se deprimiese sus amigos le sacaron de fiesta y luego, con premeditación y alevosía, le abandonaron a su suerte, como un lastre en su noche de ligoteo. Estaba pues, solito ante el peligro. Y yo, como buena samaritana, me ofrecí en acompañarle a su casa (y darle el mordisco de gracia, ¡claro! para que no siguiese sufriendo, el pobre).
El caso es, que nos montamos en el coche, porque andar no, pero conducir si que podía… bajé la vista al salpicadero y veo, CON GESTO DE HORROR PETRIFICADO, su nombre (Gamo) y el de su (supongo) ex-novia en letras plastificadas con purpurina de diferentes colores, ( me permito recordaros que sobrepasa la treintena).
Esto, forma parte de las cosas que me hacen perder el interés por un tío,
más rápido de lo normal. Lo segundo es enterarme que su ex es una… conocida.
La noche se fue volviendo más graciosa, si cabe, y cuando después de unos besos me comentó (sin darle importancia ninguna) que no tenía condones, (esto también en parte es culpa mía porque yo tampoco tenía) no hace falta deciros donde terminé la noche.
En mi casa, en mi cama, sola.
Pero como tengo mi corazoncito, me gusta (de vez en cuando) dar una segunda oportunidad ( por el tema del Karma, ya sabéis) y me venía muy bien que me llevara al aeropuerto, volví a quedar con él.
Lo que fue de traca es que esta vez tampoco llevase preservativos. Así que esta leona cazadora, terminó por perder la paciencia y el total interés por este pobre astado, porque entre otras cosas, una tarde que quedamos a tomar unas cañas, tuve que pagar yo las cervezas con la excusa de que no podía andar hasta la barra.
Pero, me repito, conducir sí que podía.
Otro consejo gratuito de eFe: jamás agreguéis a vuestro facebook o similares a una presa, demasiado es darles el número de móvil, (siempre y cuando no hagáis como yo y lo deis mal desde el principio, para no dejar rastro), porque ahora la que se siente una pobre víctima perseguida, soy yo.
Menos mal que la fría indiferencia está surgiendo efecto.
jueves, 14 de octubre de 2010
Yogures
¿Cómo era el dicho…?
¿Si pesa más de 50kg no es delito?
Si buscamos la definición de yogur en el efediccionario: dícese de joven efebo, imberbe y con las hormonas revolucionadas menor a nuestra edad (bastante menor) que consigue volvernos turulatas a las mujeres centradas y encarriladas como yo (léase el sarcasmo).
Quién no ha tenido alguna vez un pequeño desliz con alguien que crees que sabes hace ecuaciones de tercer grado y luego resultaba que iba a preescolar.
Si es que la generación NiNi está muy desarrollada para su edad, y con eso de que saben falsificar la firma de sus padres para apuntarse al carro de los piercing…
No puede ser, ya no te puedes fiar ni de tu sombra, hay que ir pidiendo el carnet por delante, e incluso el libro de familia, que no será la primera vez que después de pasar una gran tarde con un casi desconocido llegamos a la conclusión de que somos primos terceros.
¡Menudo bochorno!
La primera vez que caí en la tentación de comerme un pettit suisse, en vez de un yogur de soja, par mayores de 18 años, fue en las fiestas de mi querida ciudad natal, que hará un mes que terminaron la edición 2010.
El nene en cuestión que ya llevaba rondándome un par de años, consiguió su objetivo cuando por lo menos tenía un poco de pelusilla en la cara, aunque para mi mayor vergüenza y escarnio he de decir que seguía siendo menor de edad, y que yo era consciente de ello.
Seamos claros…
Los pettit suisse solo sirven para una cosa:
Sacar un clavo oxidado (léase yogur desnatado sin azucar) de nuestras vidas.
No vamos a engañarnos, son divertidos, amenos, dulces y mimosos, nunca se cansan de hacer cosas nuevas y excitantes, pero pronto se cansan de todo lo demás, así que si buscas una relación estable, búscate un tío que tenga todas las hormonas en su sitio (consejo de eFe).
El caso es que, el yogurín en cuestión, se pilló un poco más de la cuenta de la pequeña eFe, y yo que no estaba por la labor de ejercer a tiempo parcial de chofer, profe y madre… le mandé lo más rápido que pude a paseo (aunque no lo suficiente).
Hoy en día, hay otro yogur en mi vida, pero gracias a quien sea (no vamos a atribuir a Dios todo el mérito) tiene las ideas bastante claras, y por lo menos sabe que los reyes magos y el ratón Pérez son la misma persona… pero para todos mis seguidores menores no haré de spoiler, esta vez.
Para todo hay un momento, ahora me apasionan los que pueden recordar el mundial del 82, y durante un pequeño lapso de tiempo, los que nacieron el año de la Expo de Sevilla.
¿Cómo olvidar a Curro? Y si no sabes quien fue, no puedes entrar en esta fiesta.
Consejo de regalo: si un hombre te pregunta cuantos años tienes y tienes dudas sobre si te supera en primaveras o por el contrario le faltan veranos… miente.
¿Si pesa más de 50kg no es delito?
Si buscamos la definición de yogur en el efediccionario: dícese de joven efebo, imberbe y con las hormonas revolucionadas menor a nuestra edad (bastante menor) que consigue volvernos turulatas a las mujeres centradas y encarriladas como yo (léase el sarcasmo).
Quién no ha tenido alguna vez un pequeño desliz con alguien que crees que sabes hace ecuaciones de tercer grado y luego resultaba que iba a preescolar.
Si es que la generación NiNi está muy desarrollada para su edad, y con eso de que saben falsificar la firma de sus padres para apuntarse al carro de los piercing…
No puede ser, ya no te puedes fiar ni de tu sombra, hay que ir pidiendo el carnet por delante, e incluso el libro de familia, que no será la primera vez que después de pasar una gran tarde con un casi desconocido llegamos a la conclusión de que somos primos terceros.
¡Menudo bochorno!
La primera vez que caí en la tentación de comerme un pettit suisse, en vez de un yogur de soja, par mayores de 18 años, fue en las fiestas de mi querida ciudad natal, que hará un mes que terminaron la edición 2010.
El nene en cuestión que ya llevaba rondándome un par de años, consiguió su objetivo cuando por lo menos tenía un poco de pelusilla en la cara, aunque para mi mayor vergüenza y escarnio he de decir que seguía siendo menor de edad, y que yo era consciente de ello.
Seamos claros…
Los pettit suisse solo sirven para una cosa:
Sacar un clavo oxidado (léase yogur desnatado sin azucar) de nuestras vidas.
No vamos a engañarnos, son divertidos, amenos, dulces y mimosos, nunca se cansan de hacer cosas nuevas y excitantes, pero pronto se cansan de todo lo demás, así que si buscas una relación estable, búscate un tío que tenga todas las hormonas en su sitio (consejo de eFe).
El caso es que, el yogurín en cuestión, se pilló un poco más de la cuenta de la pequeña eFe, y yo que no estaba por la labor de ejercer a tiempo parcial de chofer, profe y madre… le mandé lo más rápido que pude a paseo (aunque no lo suficiente).
Hoy en día, hay otro yogur en mi vida, pero gracias a quien sea (no vamos a atribuir a Dios todo el mérito) tiene las ideas bastante claras, y por lo menos sabe que los reyes magos y el ratón Pérez son la misma persona… pero para todos mis seguidores menores no haré de spoiler, esta vez.
Para todo hay un momento, ahora me apasionan los que pueden recordar el mundial del 82, y durante un pequeño lapso de tiempo, los que nacieron el año de la Expo de Sevilla.
¿Cómo olvidar a Curro? Y si no sabes quien fue, no puedes entrar en esta fiesta.
Consejo de regalo: si un hombre te pregunta cuantos años tienes y tienes dudas sobre si te supera en primaveras o por el contrario le faltan veranos… miente.
jueves, 7 de octubre de 2010
Pasado puntual, presente continuo, futuro improbable.
O lo que es lo mismo, liarse, o…. estar liados.
Lo que es un lío, es cuando hay uno de los dos en discordia que no sabe en que punto está el otro.
Siempre hay que dejarlo claro, clarito cristalino:
que solo somos follamigos o que solo quedamos de vez en cuando para pasarlo bien, por lo tanto, sólo se queda para…pasarlo bien en la cama, o en el coche, o en la cocina… ya me pillais el rollo…por qué hace falta estropearlo con
conversaciones incómodas sobre nuestra vida privada,
interminables tardes de café,
noches perdidas en el cine
tediosas charlas en los parques… que los parques, es mundialmente sabido, que son para magrearse!
¿POR QUEEEEEE? Y luego nosotras somos las complicadas que queremos casarnos después de la segunda cita…
Si yo solo quiero follar contigo!!! No me hacen falta nada más que un par de orgasmos proporcionados por ti de vez en cuando.
Fíjate si te salgo barata, que hasta yo pongo los condones!!
No hay quien entienda a los hombres. Van de liberales, de machotes y lo primero que hacen es pedirte el número de móvil, te buscan por las redes sociales, te agregan al msn…quieren tenerte controlada en todo momento, es agotador!!! Si mi ciudad natal es tan pequeña tan pequeña que todos somos vecinos, si nos vamos a ver fijo otra vez.
¿Por qué primero me dices que no quieres nada serio y al mes me quieres presentar a tus padres?
Aunque lo peor no es eso, lo peor es que te dicen que son abiertos de mente, que ellos tienen más “amigas” como tú, pero luego es mennnntiiiiraaaaaa como se enteren que quedas con más tíos ya puedes olvidarte de ellos, y hay veces ( y este es otro secreto inconfesable de las mujeres) que no puedes permitirte eso.
Aunque otras veces viene muy bien, y es una manera rápida de deshacerse de alguien que ya no te interesa, y no es tan serio como para sentarse y tomarse un café y acabar con todo ( volvemos a las tardes perdidas tomando café).
Lo que no os recomiendo nunca, bajo ningún concepto, es dejar de cogerle el teléfono,(aunque Dios bendiga el identificador de llamadas) porque si un día ejerció de caballero caballerosísimo sabrá donde vives, e irá a buscarte, irá, irá seguro.
Y hay gente que se toma muy a mal que vayan a rondarle a la ventana, a las 5 de la mañana, cuando vives en un quinto, y no es que el susodicho en cuestión cante como Raphael…
Así que hacedme caso, que yo he tenido que escapar de cada uno… mejor dejad las cosas claras desde el principio, y sobre todo id refrescándoles la memoria de vez en cuando, porque aunque ellos sean los que van de liberales, luego son los más posesivos…
Y para liberal yo...así que así conmigo ni a la esquina.
Lo que es un lío, es cuando hay uno de los dos en discordia que no sabe en que punto está el otro.
Siempre hay que dejarlo claro, clarito cristalino:
que solo somos follamigos o que solo quedamos de vez en cuando para pasarlo bien, por lo tanto, sólo se queda para…pasarlo bien en la cama, o en el coche, o en la cocina… ya me pillais el rollo…por qué hace falta estropearlo con
conversaciones incómodas sobre nuestra vida privada,
interminables tardes de café,
noches perdidas en el cine
tediosas charlas en los parques… que los parques, es mundialmente sabido, que son para magrearse!
¿POR QUEEEEEE? Y luego nosotras somos las complicadas que queremos casarnos después de la segunda cita…
Si yo solo quiero follar contigo!!! No me hacen falta nada más que un par de orgasmos proporcionados por ti de vez en cuando.
Fíjate si te salgo barata, que hasta yo pongo los condones!!
No hay quien entienda a los hombres. Van de liberales, de machotes y lo primero que hacen es pedirte el número de móvil, te buscan por las redes sociales, te agregan al msn…quieren tenerte controlada en todo momento, es agotador!!! Si mi ciudad natal es tan pequeña tan pequeña que todos somos vecinos, si nos vamos a ver fijo otra vez.
¿Por qué primero me dices que no quieres nada serio y al mes me quieres presentar a tus padres?
Aunque lo peor no es eso, lo peor es que te dicen que son abiertos de mente, que ellos tienen más “amigas” como tú, pero luego es mennnntiiiiraaaaaa como se enteren que quedas con más tíos ya puedes olvidarte de ellos, y hay veces ( y este es otro secreto inconfesable de las mujeres) que no puedes permitirte eso.
Aunque otras veces viene muy bien, y es una manera rápida de deshacerse de alguien que ya no te interesa, y no es tan serio como para sentarse y tomarse un café y acabar con todo ( volvemos a las tardes perdidas tomando café).
Lo que no os recomiendo nunca, bajo ningún concepto, es dejar de cogerle el teléfono,(aunque Dios bendiga el identificador de llamadas) porque si un día ejerció de caballero caballerosísimo sabrá donde vives, e irá a buscarte, irá, irá seguro.
Y hay gente que se toma muy a mal que vayan a rondarle a la ventana, a las 5 de la mañana, cuando vives en un quinto, y no es que el susodicho en cuestión cante como Raphael…
Así que hacedme caso, que yo he tenido que escapar de cada uno… mejor dejad las cosas claras desde el principio, y sobre todo id refrescándoles la memoria de vez en cuando, porque aunque ellos sean los que van de liberales, luego son los más posesivos…
Y para liberal yo...así que así conmigo ni a la esquina.
miércoles, 29 de septiembre de 2010
Pagafantas
Este término, es como la regla del tres, el que no haya oído hablar de él, se la han metido doblada, vamos que ha pecado de primo.
No hay que confundir NUNCA follamigo con pagafantas, son dos cosas totalmente opuestas, como la simbiosis y el parasitismo y ahora os explico por qué.
Ya sabéis, los que me conocéis al menos, que tengo fama de abusar un poquito más de la cuenta de los hombres, pero es que ellos, se dejan, es tan fácil conseguir de ellos todo lo que nos hace falta…
Animalitos
Y es que poner un pagafantas en tu vida, debería ser un slogan obligatorio, es como tener un vestido negro de “fondo de armario”, que nunca está de más, pero también es cierto, que pueden ser un arma de doble filo, hay que saber cuando dejarlos marchar. Pueden volverse en tu contra si no los sabes controlar, sobre todo en ese desesperado momento en el que se lanzan a la piscina y descubren que no hay agua, aunque algunos tardan bastante en darse cuenta…
Animalitos
Puede ser cruel, pero la relación entre un pagafantas y el objeto de su deseo tiene que ser lo más parasitaria posible, porque como empecemos con el dar y recibir todo acaba mal, hay que hilar muy fino en estas situaciones.
Una servidora, siempre tiene un par de pagafantas en nómina
POR QUÉ, OS PREGUNTARÉIS,
Porque vienen tan bien como pasar por debajo de un andamio un día de bajón, y aunque esté mal decirlo públicamente (porque es otro de los secretos mejor guardados de las mujeres), vienen que ni al pelo cuando te ves un poco apuradilla de fondos, porque como dice su significado, te pagarán todas las “fantas” (léase copas, cenas, regalos subliminales…)
Yo he tenido de todos los tipos y de todas las edades, pero el peor sin lugar a dudas ha sido el último… y es que no hay que incumplir la regla de oro, JAMÁS JAMÁS JAMÁS te tires a un pagafantas, ellos solo quieren cariño y esperanzas!! No lo liéis con el sexo. Sino os pasará como a mi, que casi tengo que poner una orden de alejamiento, y no os preguntéis ¿qué les doy? Porque yo también lo hago.
Es tan fina la línea que separa a un amigo, de un follamigo y tan gorda la línea que separa a un pagafantas de todo lo demás...
Siempre se dice que no hagas lo que no quieras que te hagas, pero a las mujeres nos viene tan bien un hombro sobre el que llorar y más cosas…
¿Quién no ha tenido nunca un pagafantas en su vida? Yo os insto a que os busquéis uno o dos, si son pequeños.
No hay que confundir NUNCA follamigo con pagafantas, son dos cosas totalmente opuestas, como la simbiosis y el parasitismo y ahora os explico por qué.
Ya sabéis, los que me conocéis al menos, que tengo fama de abusar un poquito más de la cuenta de los hombres, pero es que ellos, se dejan, es tan fácil conseguir de ellos todo lo que nos hace falta…
Animalitos
Y es que poner un pagafantas en tu vida, debería ser un slogan obligatorio, es como tener un vestido negro de “fondo de armario”, que nunca está de más, pero también es cierto, que pueden ser un arma de doble filo, hay que saber cuando dejarlos marchar. Pueden volverse en tu contra si no los sabes controlar, sobre todo en ese desesperado momento en el que se lanzan a la piscina y descubren que no hay agua, aunque algunos tardan bastante en darse cuenta…
Animalitos
Puede ser cruel, pero la relación entre un pagafantas y el objeto de su deseo tiene que ser lo más parasitaria posible, porque como empecemos con el dar y recibir todo acaba mal, hay que hilar muy fino en estas situaciones.
Una servidora, siempre tiene un par de pagafantas en nómina
POR QUÉ, OS PREGUNTARÉIS,
Porque vienen tan bien como pasar por debajo de un andamio un día de bajón, y aunque esté mal decirlo públicamente (porque es otro de los secretos mejor guardados de las mujeres), vienen que ni al pelo cuando te ves un poco apuradilla de fondos, porque como dice su significado, te pagarán todas las “fantas” (léase copas, cenas, regalos subliminales…)
Yo he tenido de todos los tipos y de todas las edades, pero el peor sin lugar a dudas ha sido el último… y es que no hay que incumplir la regla de oro, JAMÁS JAMÁS JAMÁS te tires a un pagafantas, ellos solo quieren cariño y esperanzas!! No lo liéis con el sexo. Sino os pasará como a mi, que casi tengo que poner una orden de alejamiento, y no os preguntéis ¿qué les doy? Porque yo también lo hago.
Es tan fina la línea que separa a un amigo, de un follamigo y tan gorda la línea que separa a un pagafantas de todo lo demás...
Siempre se dice que no hagas lo que no quieras que te hagas, pero a las mujeres nos viene tan bien un hombro sobre el que llorar y más cosas…
¿Quién no ha tenido nunca un pagafantas en su vida? Yo os insto a que os busquéis uno o dos, si son pequeños.
domingo, 12 de septiembre de 2010
BRAGUITAS DE TORTUGA
aprovecho para hacer un inciso y pedir perdón por haberos tenido tan desatendidos, pero en época de exámenes ya se sabe que tenemos indulto los estudiantes. a partir de ahora prometo ser más regular en mis escritos y noticias
Creo, sinceramente, que podríamos seguir hablando de leyes de Murphy en cuanto a sexo durante muchos meses, y ahí voy, porque también es mundialmente conocida la regla que a más baratas, viejas o ridículas bragas lleves, más posibilidades tienes de echar un polvo, es igual a la regla de cuantas más semanas lleves sin depilarte, más tíos te tocarán las piernas, o un poco más arriba.
Esta historia viene de largo, y es que aun recuerdo el primer pack de tres braguitas brasileñas que me pagué con mi primer sueldo, en oysho en los madriles, cuando en mi ciudad natal todavía se compraba en la cadena Q. Verdes con tortugas, azules con hipopótamos y amarillas con rinocerontes.
¡Super Cuquis!
No tan monas le parecieron al tío con el que me lié hace cuatros años y que por una inexplicable alineación de planetas, siempre coincidía que llevaba mis braguitas de tortugas, que cómodas y monas eran un rato, pero eran capaces de bajarle la lívido a cualquiera. Ahora que lo pienso, coincidencia o no, también era mi jefe.
Creo que tengo un problema con esto…
Mi amiga Ana es acérrima defensora de esta ley, de hecho, siempre que quedo con un tío me lo dice, eFe ponte las bragas de la abuela, y si las tienes color carne mejor… y es cierto, no falla. Aunque vayas a tiro hecho, como yo con mi jefe el otro día, con mi super conjunto de ropa interior recién salido de la tienda de lencería más picantona, y el tío va y se pone a jugar a los marcianitos en el ordenador, ¡¡tres horas!!
Sin embargo hoy, que voy sin depilar, a punto de que me baje la regla… al señorito le apetece jugar a los médicos.
¿lo huelen? Huelen las bragas de saldo, con la goma pasada.
La pregunta del millón, es si realmente les da morbo, o lo hacen para reírse de nosotras.
El viernes pasado, por no ir más lejos, quedé con mi jefe para celebrar mi fin de exámenes, y como me pilló de improviso, (no tenía yo en mis planes quedar con él) tuve que correr a una tienda a comprarme un tanga decente, porque había salido, cómo no, con las bragas de estar por casa, todo sea hacer un examen lo más cómoda posible.
Un tanga divino, de cerezas con la parte de atrás transparente…
¡Para que me venga diciendo que parece que llevo bragas de niña, que apunto a estado de pedirme el carnet para comprobar mi mayoría de edad!
Añadiendo que llevo todo el finde escondida en su casa, malviviendo con su ropa interior y sin depilar… alineación de planetas a lo grande para mi.
A veces pienso que realmente los chicos no se fijan en esas cosas, y solo las mujeres no obsesionamos con lo que ellos filtran.
De todas maneras, yo por si acaso el lunes he pedido cita con la esteticien y a partir de ahora llevaré un tanga de sobra el en bolso.
Ya sabéis lo que dicen. Mujer precavida vale por dos.
Creo, sinceramente, que podríamos seguir hablando de leyes de Murphy en cuanto a sexo durante muchos meses, y ahí voy, porque también es mundialmente conocida la regla que a más baratas, viejas o ridículas bragas lleves, más posibilidades tienes de echar un polvo, es igual a la regla de cuantas más semanas lleves sin depilarte, más tíos te tocarán las piernas, o un poco más arriba.
Esta historia viene de largo, y es que aun recuerdo el primer pack de tres braguitas brasileñas que me pagué con mi primer sueldo, en oysho en los madriles, cuando en mi ciudad natal todavía se compraba en la cadena Q. Verdes con tortugas, azules con hipopótamos y amarillas con rinocerontes.
¡Super Cuquis!
No tan monas le parecieron al tío con el que me lié hace cuatros años y que por una inexplicable alineación de planetas, siempre coincidía que llevaba mis braguitas de tortugas, que cómodas y monas eran un rato, pero eran capaces de bajarle la lívido a cualquiera. Ahora que lo pienso, coincidencia o no, también era mi jefe.
Creo que tengo un problema con esto…
Mi amiga Ana es acérrima defensora de esta ley, de hecho, siempre que quedo con un tío me lo dice, eFe ponte las bragas de la abuela, y si las tienes color carne mejor… y es cierto, no falla. Aunque vayas a tiro hecho, como yo con mi jefe el otro día, con mi super conjunto de ropa interior recién salido de la tienda de lencería más picantona, y el tío va y se pone a jugar a los marcianitos en el ordenador, ¡¡tres horas!!
Sin embargo hoy, que voy sin depilar, a punto de que me baje la regla… al señorito le apetece jugar a los médicos.
¿lo huelen? Huelen las bragas de saldo, con la goma pasada.
La pregunta del millón, es si realmente les da morbo, o lo hacen para reírse de nosotras.
El viernes pasado, por no ir más lejos, quedé con mi jefe para celebrar mi fin de exámenes, y como me pilló de improviso, (no tenía yo en mis planes quedar con él) tuve que correr a una tienda a comprarme un tanga decente, porque había salido, cómo no, con las bragas de estar por casa, todo sea hacer un examen lo más cómoda posible.
Un tanga divino, de cerezas con la parte de atrás transparente…
¡Para que me venga diciendo que parece que llevo bragas de niña, que apunto a estado de pedirme el carnet para comprobar mi mayoría de edad!
Añadiendo que llevo todo el finde escondida en su casa, malviviendo con su ropa interior y sin depilar… alineación de planetas a lo grande para mi.
A veces pienso que realmente los chicos no se fijan en esas cosas, y solo las mujeres no obsesionamos con lo que ellos filtran.
De todas maneras, yo por si acaso el lunes he pedido cita con la esteticien y a partir de ahora llevaré un tanga de sobra el en bolso.
Ya sabéis lo que dicen. Mujer precavida vale por dos.
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